El Santo Padre encabezó a una misa en la Basílica de San Pedro que comenzó a las 5:30 de la Argentina y se extendió durante una hora y media. En la ceremonia, se realizó el rito de canonización de María Antonia de San José de Paz y Figueroa, quien se convirtió así en la primera mujer nacida en nuestro país en ser declarada santa.
Al término del rezo dominical del Ángelus, el Sumo Pontífice instó a respetar a los civiles en las zonas de conflicto y afirmó que la gente está cansada de las guerras, que calificó de "desastre para los pueblos".