La Represa de Salto Grande, sin dudas uno de los activos estatales cuyo aporte real al sistema eléctrico argentino está fuera de toda discusión, afronta un escenario que sus trabajadores se atreven a definir como una “tormenta perfecta”.
Proyecciones de Hidrología de la represa de Salto Grande afirman que el río Uruguay no tenderá a niveles preocupantes en el corto plazo pese a las últimas precipitaciones registradas en la región.