Agosto marca el final del invierno meteorológico en Argentina y es un mes en el que las lluvias suelen ser escasas en el centro y norte del país. Sin embargo, la llegada de El Niño alimenta las esperanzas de lluvias que reviertan la sequía, y este mes se presenta como un período de transición hacia una primavera más lluviosa.
El informe climático emitido por la Bolsa de Cereales, establece que, debido a las últimas lluvias junto a las condiciones climáticas, se favoreció la acumulación de reservas hídricas en casi toda la provincia.
"El desarrollo de El Niño conducirá muy probablemente a un nuevo pico del calentamiento mundial y aumentará las posibilidades de batir récords de temperatura", alertaron desde la Organización Meteorológica Mundial.
Lo señaló el informe anual del clima de la Organización Meteorológica Mundial que también alertó sobre las olas de calor e incendios en América Latina, el derretimiento de los glaciares y las temperaturas récord en los océanos que provocan el aumento del nivel del mar global.
Todo apunta a un posible incremento en las precipitaciones en los próximos meses. Los modelos climáticos comienzan a mostrar la tendencia a que El Niño llegue antes de lo previsto y ratifican que se fortalecerá en el próximo verano.
Un satélite de la Unión Europea mostró a Concordia y toda la región en rojo, graficando lo que se vivió días atrás tras una interminable y brutal ola de calor.
Diversos servicios meteorológicos confirman que en nuestra próxima primavera son muy altas las posibilidades de un cambio en el fenómeno de oscilación térmica del Pacífico. Al tiempo que se pronostica el fin de la sequía en nuestra región, se esperan récords de temperaturas en todo el mundo.
Continuará la influencia del fenómeno “La Niña”, que en la cuenca del río Uruguay ocasiona lluvias menores y temperaturas mayores a las de años normales, provocando un mayor déficit hídrico.