Al sujeto le pesaban medidas judiciales que le prohibían acercarse a su progenitora, pero las violó al hacerse presente en el domicilio de la mujer con, según denunció, intenciones de agredirla.
El agresor intentó escapar al percatarse de la presencia de los uniformados en el lugar, pero fue localizado escondido debajo de unas escaleras en una zona del barrio.
La mujer se negó a aceptar las medidas judiciales y, no conforme con ello, agredió a una funcionaria policial. Luego, la Policía encontró cinco plantaciones de Cannabis sativa en el patio de la vivienda de la agresora.
El episodio de violencia intrafamiliar fue descubierto cuando la víctima salió de su casa y buscó ayuda a efectivos policiales que pasaban por el lugar.