Se trata de un matrimonio que habitaba en una precaria vivienda, sin agua potable ni baño. El empleador ya fue identificado y está en manos de la Justicia Federal.
Los funcionarios a cargo del control detectaron irregularidades en cuanto a documentación, salarios mínimos y cuestiones relacionadas a la seguridad y la higiene.
Se trata de José Voytenco y Marcelo Urban, sospechados de estar implicados en el crimen de Mauricio Cordara, que trabajaba para el actual vicepresidente de la obra social del gremio, Pablo Ansaloni.