La mujer no solo fue forzada a trabajar de lunes a lunes sino que su tío le retenía los documentos desde que llegó a Argentina desde Bolivia y solo pudo salir a la calle una sola vez en los últimos seis meses.
Se trata de un matrimonio que habitaba en una precaria vivienda, sin agua potable ni baño. El empleador ya fue identificado y está en manos de la Justicia Federal.
Los funcionarios a cargo del control detectaron irregularidades en cuanto a documentación, salarios mínimos y cuestiones relacionadas a la seguridad y la higiene.