Un proyecto uruguayo prevé limitar el cruce de personas a la Argentina, con el fin de que no se perjudiquen, aun más, las ventas en el Uruguay por la brecha cambiaria.
En los últimos días, el puente que une Concordia y Salto ha tenido largas horas de espera del lado del vecino país por los salteños que regresan tras su visita por Argentina.
Desde el pasado viernes se incrementó el movimiento turístico de Uruguay a Argentina y se espera que aumente este miércoles con el inicio de las vacaciones de las escuelas públicas.
El alquiler de viviendas por parte de vecinos uruguayos es una situación que se está tornando cada vez más habitual en los departamentos de la costa del río Uruguay.
Cruzan el puente internacional cada día en auto, bici o caminando para hacer las compras y cargar nafta; casi todo cuesta la mitad o más barato. En Salto, el 88% de su población cruzó a nuestro país a comprar.
Por la diferencia cambiaria, el presidente del vecino país, Luis Lacalle Pou tomó medidas para desalentar que los uruguayos crucen a comprar a la Argentina. De qué se tratan.
El tipo de cambio y el contrabando generan entre un 30% y un 40% menos de ventas que en 2020, según detalló el presidente de la cámara de Industrias de Uruguay.
La diferencia cambiaria de la Argentina con los países vecinos, pero también la temporada veraniega, provoca demoras que pueden llegar a seis horas en los cruces fronterizos, especialmente entre Entre Ríos y Uruguay.