La decisión del gobierno de Javier Milei de poner un punto final al financiamiento de la obra pública marcó el inicio de una difícil situación para los obreros de la construcción, que fueron los más perjudicados.
El primer bimestre cerró con una contracción del 23,1%. También se desplomó la industria manufacturera un 9,9%, según los datos publicados por el Indec.